Si hay una cosa que llevamos más de 25 años repitiendo a nuestros clientes es esta: las primeras 72 horas tras un incendio son las más importantes. No es marketing. Es química.
LO QUE OCURRE HORA A HORA
Primeras 2 horas
El hollín se deposita en todas las superficies. En esta fase aún es removible con relativa facilidad. Los metales expuestos (pomos, bisagras, electrodomésticos) empiezan a oxidarse superficialmente. Los tejidos quedan impregnados de partículas finas pero son recuperables si se actúa ya.
De 2 a 24 horas
Los ácidos del hollín empiezan a reaccionar con la humedad. Las superficies porosas (madera, yeso, tela) absorben los compuestos y el daño se vuelve más profundo. Los electrodomésticos que parecían salvables empiezan a sufrir corrosión interna. El olor a humo se fija en paredes y techos.
De 24 a 72 horas
Es el momento crítico. Los metales presentan oxidación visible. Los plásticos empiezan a decolorarse de forma permanente. La madera puede empezar a ceder estructuralmente si hay humedad combinada. Lo que podría haberse recuperado ya no puede.
Después de 72 horas
Los daños son mayoritariamente irreversibles. La corrosión ácida se ha extendido a estructuras que permanecerán dañadas incluso tras la limpieza. El coste de restauración aumenta exponencialmente. Muchos propietarios descubren en este punto que necesitan obras que podrían haberse evitado.
LOS MATERIALES MÁS VULNERABLES
- Metales: aluminio, acero y cobre se corroen en horas. Marcos de ventanas, electrodomésticos, tuberías expuestas.
- Tejidos: tapicerías, cortinas, ropa. Pasadas 48h, el olor y la pigmentación son permanentes.
- Madera: suelos de parquet, rodapiés, marcos. El hollín penetra en los poros y la decoloración es definitiva.
- Electrónica: los componentes electrónicos se destruyen por corrosión y cortocircuito si hay humedad.
QUÉ HACER MIENTRAS ESPERAS AL EQUIPO
Mientras nuestro equipo se desplaza, puedes tomar algunas medidas básicas:
- Ventila el espacio abriendo ventanas, pero no entres sin protección si hay humo residual.
- No uses la calefacción ni el aire acondicionado: los conductos distribuirían partículas a toda la vivienda.
- No frotes ninguna superficie: el hollín en seco se elimina mejor que el removido con agua.
- Fotografía todos los daños antes de tocar nada: es esencial para la gestión con el seguro.
- Guarda cualquier factura de artículos dañados: facilitará la reclamación al seguro.